Asma

Asma Bronquial

El Asma bronquial es una enfermedad caracterizada por una respuesta aumentada de los bronquios a diversos estímulos, que se manifiesta por la obstrucción generalizada de las vías respiratorias, que se resuelve espontáneamente o por el tratamiento.

Básicamente se trata de una enfermedad episódica, con silbidos o cerrazón de pecho, que pueden tener una época del año donde se incrementan, o sea que se alternan periodos de exacerbación con otros libres de síntomas.

Existe un factor genético que predispone a esta enfermedad, por lo tanto tiene más probabilidad de padecer asma cuando los padres y abuelos tienen la enfermedad.

El asma bronquial es una enfermedad frecuente, puede llegar hasta el 15% en la infancia y 5% en la edad adulta. Constituye del 30 al 40% de los pacientes que concurren a un consultorio de Neumonología.

Muchos de los niños que padecen Asma, se curan o mejoran sus síntomas al llegar a la adolescencia (hasta un 80-90%)

Asma no es sinónimo de alergia, lo que sucede es que un número importante de pacientes asmáticos, sobre todo los niños, tienen como desencadenante de las crisis la exposición a alergenos.

Los desencadenantes de las crisis pueden ser variados: alergenos (sobre todo ácaros, polvo de casa, pelos de animales, polínicos), emociones, ejercicio físico, medicamentos (aspirina, beta bloqueantes), irritantes inhalados ( insecticidas, tabaco).

Es importante reconocer al asma Bronquial como una enfermedad crónica, y no tratarla solo en el episodio agudo, ya que queda un proceso inflamatorio en los bronquios que predispone a nuevas crisis.

Las bases del tratamiento consisten en identificar a los desencadenantes y evitarlos, usar medicamentos controladores (antinflamatorios) y remedios broncodilatadores para mejorar el broncoespasmo. Estos últimos se prefiere su uso por vía inhalatoria.

La evaluación y seguimiento del paciente asmático debe ser realizada con controles periódicos a su médico, y medición de la función pulmonar (flujo Pico y espirometría).

Es muy importante que quién padece o ha padecido esta enfermedad, evite la exposición a tabaco y contaminantes ambientales, alergenos conocidos como desencadenantes y realice ejercicios físicos en forma regular

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